ESTÁS LEYENDOEsdras · Capítulo 1Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
Continuar leyendo ↓
AYUDAGLOBAL · LECTOR BÍBLICO

Tu espacio de lectura

Lee con calma, personaliza la vista y continúa donde quedaste.

Ambiente de lectura
Toca un versículo para guardar tu avance.
Tamaño del texto100%
NTBT · Licencia verificada

Esdras

Capítulo 1
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Esdras

Introducción a Esdras

Esdras narra el regreso de una comunidad judía desde el destierro, la reconstrucción del templo de Jerusalén y la necesidad de renovar su vida conforme a la palabra de Dios. La restauración incluye casas, recursos y autoridades, pero alcanza también el culto, la enseñanza y la fidelidad del pueblo. Su esperanza nace de la misericordia del Señor, que conserva un remanente después del juicio y lo llama a buscarlo.

Lugar del libro en las Escrituras

El comienzo retoma la proclamación de Ciro con la que termina 2 Crónicas 36:22–23. La destrucción de Jerusalén no ha eliminado la fidelidad de Dios. El regreso se relaciona expresamente con la palabra anunciada por Jeremías; Jeremías 29:10–14 une la promesa de retorno con la búsqueda sincera del Señor.

Esdras y Nehemías se transmitieron como una misma obra en la tradición hebrea. Leídos juntos, muestran diferentes aspectos de la vida posterior al destierro: templo, ciudad, ley, culto y comunidad. En este libro, la muralla de Jerusalén no constituye el proyecto principal de los primeros capítulos: el centro es la casa de Dios. Esa diferencia será importante al interpretar las cartas y las acusaciones.

Contexto histórico, autoría y fecha

Los acontecimientos se sitúan bajo el dominio persa, en los siglos VI y V antes de Cristo. La primera parte sigue el permiso de Ciro, el regreso y la reconstrucción que se completa bajo Darío. La segunda presenta la misión de Esdras en el séptimo año de Artajerjes, habitualmente identificado con Artajerjes I. Entre ambas etapas transcurren años; «después de estos hechos» en 7:1 no significa que Esdras llegara inmediatamente después de la dedicación del templo.

El libro no identifica de manera expresa al responsable de toda su forma final. La relación con Esdras es especialmente estrecha en los pasajes de primera persona que comienzan en 7:27, donde habla de la ayuda recibida, del viaje y de su oración. Esos testimonios no obligan a atribuirle como testigo presencial todos los acontecimientos anteriores a su llegada. La composición incorpora relatos, registros y comunicaciones oficiales. Su fecha exacta de redacción final no queda fijada por una declaración interna.

La comunidad que vive en Judá continúa sometida a reyes extranjeros. El favor de Persia hace posible el regreso y el servicio del templo, pero no restablece la independencia política ni coloca de nuevo a un rey davídico en el trono. Esdras reconoce esa limitación al decir «somos esclavos» y, al mismo tiempo, confesar que Dios no los ha abandonado.

Destinatarios, propósito y género

Por sus preocupaciones, la obra se dirige al pueblo que necesita comprender y vivir su identidad después del destierro. No conserva una dedicatoria a un único destinatario ni una fecha exacta de lectura pública. Las genealogías, las disposiciones del culto y las advertencias sobre el pacto ayudan a la comunidad a reconocer de dónde viene, a quién pertenece y qué respuesta exige la gracia recibida.

Es una narración histórica y teológica: presenta acontecimientos y los interpreta a la luz de la palabra, del juicio y de la misericordia de Dios. Incluye listas de personas, inventarios, cartas, decretos y una extensa oración de confesión. Cada forma requiere atención propia. Un registro familiar no debe convertirse en una serie de biografías inventadas; una acusación conservada en una carta no equivale a una declaración del narrador de que todo lo acusado sea verdadero.

El texto alterna hebreo y arameo. La sección de 4:8 a 6:18 y la carta de 7:12–26 están en arameo; el resto se presenta en hebreo. Las comunicaciones administrativas forman parte de la manera en que el libro muestra la actuación del poder imperial y el testimonio de la comunidad dentro de él.

Recorrido de la narración

El permiso y la comunidad del retorno, 1:1–2:70. Ciro autoriza la reconstrucción, se restituyen utensilios y se identifican las familias y los servidores. Los nombres vinculan a los retornados con la historia de Israel y muestran que la restauración toma forma mediante personas concretas.

El altar, los cimientos y la oposición, 3:1–4:5. El culto se reanuda antes de que la casa esté terminada. La colocación de los cimientos reúne alegría y llanto. La oposición y el desaliento ponen a prueba la perseverancia del pueblo.

Ejemplos posteriores de hostilidad contra Jerusalén, 4:6–23. Las acusaciones de tiempos de Asuero y Artajerjes amplían el panorama de la oposición. Se refieren a la ciudad y sus murallas. No deben colocarse todos esos reinados antes de la terminación del templo como si el capítulo siguiera una sola secuencia temporal sin interrupciones.

La reanudación y la dedicación del templo, 4:24–6:22. El relato vuelve al tiempo de Darío. Hageo y Zacarías animan la obra; una investigación confirma el decreto de Ciro; Darío protege y sostiene la construcción. La casa se termina, se dedica con alegría y la comunidad celebra la Pascua.

La misión y el viaje de Esdras, capítulos 7–8. El escriba preparado para estudiar, cumplir y enseñar la ley recibe autorización y recursos. Reúne compañeros y servidores, convoca al ayuno, organiza la custodia de los bienes y completa su entrega en Jerusalén.

La confesión y la respuesta ante la infidelidad, capítulos 9–10. La restauración visible contrasta con una grave deslealtad al pacto. Esdras ora, la comunidad asume una respuesta y se investigan los casos. El libro termina con nombres y con el recuerdo de que algunas uniones incluían hijos; no relata después la vida de todas las familias afectadas.

Temas que recorren el libro

La palabra de Dios y su misericordia. El Señor cumple lo anunciado y preserva un remanente. Su favor no se presenta como prueba de que el pueblo nunca hubiera pecado. La confesión reconoce la culpa y agradece una oportunidad inmerecida de vida y de fidelidad.

La buena mano del Señor y la responsabilidad humana. El relato atribuye a Dios la ayuda recibida ante los reyes, la provisión de servidores y la protección del camino. Esa confianza convive con peticiones, preparación, administración, vigilancia e investigación. La oración no sustituye la diligencia, y una buena organización no explica por sí sola la esperanza del pueblo.

El templo y una comunidad que sirve. El edificio reúne sacrificios, enseñanza, alegría y funciones distintas. Sacerdotes, levitas, cantores, porteros y servidores participan de una obra que no se reduce a sus dirigentes principales. La pertenencia de Israel sigue siendo más amplia que una familia o una expedición particular, como expresan las ofrendas por todo Israel.

La ley, la santidad y la necesidad de renovación. Esdras 7:10 relaciona estudio, práctica y enseñanza. Poseer un templo reconstruido o una ascendencia reconocida no vuelve innecesaria la obediencia. La crisis final revela que una restauración externa puede coexistir con un corazón que todavía necesita volverse a Dios.

Cómo leer la difícil crisis matrimonial

Los capítulos 9–10 relacionan los matrimonios denunciados con la infidelidad al pacto y con las prácticas abominables de los pueblos. La ley explica el peligro de ser apartado para servir a otros dioses en Deuteronomio 7:3–6. El marco incluye la identidad familiar y religiosa de Israel; no debe reducirse a una idea moderna de superioridad racial. El propio libro había reconocido a quienes se apartaron de la impureza para buscar al Señor junto a los retornados en Esdras 6:21.

La propuesta de despedir a esposas e hijos es una medida histórica severa. No corresponde ocultar sus consecuencias humanas, atribuir a cada persona motivos que no se narran o inventar cómo quedó resuelta después la vida de todos los afectados. La lectura cristiana necesita recibir también la instrucción expresa de 1 Corintios 7:12–16 para no abandonar al cónyuge no creyente que consiente en vivir con el creyente. La santidad y la fidelidad familiar deben comprenderse bajo la enseñanza de Cristo y de sus apóstoles.

Esdras y la esperanza en Jesucristo

El libro tiene su lugar propio en la historia de Israel y no necesita que cada objeto, número o dirigente se convierta en una alegoría. El templo, el sacerdocio y los sacrificios sí participan de una historia que el Nuevo Testamento lleva a su cumplimiento en Cristo. Juan 2:19–22 relaciona el santuario con el cuerpo de Jesús y su resurrección. Hebreos 7:23–28 presenta al Hijo como Sacerdote permanente, santo y suficiente, y Hebreos 10:10–14 anuncia su ofrenda hecha de una vez para siempre.

La salvación no procede de reconstruir una casa, pertenecer a un registro o completar un procedimiento religioso. Hechos 4:12 proclama que en ningún otro hay salvación. Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador, abre el acceso al Padre. Por medio de él, judíos y gentiles tienen acceso en un mismo Espíritu y son edificados como morada de Dios, según Efesios 2:18–22.

Aplicación editorial

Tú puedes recibir la enseñanza de Esdras como un llamado a agradecer la gracia, escuchar la Escritura y servir con integridad. La misericordia del Padre celestial no se compra con esfuerzos religiosos; se recibe por la fe en Jesucristo y produce una respuesta obediente. Pide al Espíritu Santo que te guíe conforme a la palabra, que examine tus motivos y te ayude a tratar con verdad y amor a las personas. La reconstrucción que celebras necesita ir acompañada de una vida que siga dependiendo del Señor.

1

En el primer año de Ciro, rey de Persia, para cumplir la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia. Él hizo proclamar por todo su reino, también por escrito:

📘 Estudio de Esdras 1:1 · El decreto de Ciro

El regreso comienza con una palabra que Dios cumple

La proclamación de Ciro abre una nueva etapa de la historia del pueblo desterrado.

Explicación del versículo

Esdras comienza enlazando el poder persa y la palabra de Jehová dada por Jeremías. El cambio de gobierno no se explica solamente por el ascenso de un nuevo rey: Dios actúa para llevar adelante lo prometido. Jeremías 29:10–14 había anunciado que, cumplido el período de Babilonia, el Señor atendería a su pueblo y lo haría volver.

El «primer año» se entiende desde la llegada del dominio de Ciro a Babilonia, no como el comienzo absoluto de todo su reinado en Persia. La fecha sitúa la autorización que afecta a los desterrados. El relato no empieza con Esdras como protagonista del viaje; el personaje que da nombre al libro aparecerá en una etapa posterior.

Texto original y exégesis

הֵעִיר (heʿir), «despertó» o «movió», describe la acción de Jehová sobre la disposición de Ciro. El rey actúa mediante una proclamación pública y escrita. La iniciativa divina no elimina los medios históricos: se expresa en una decisión con alcance real para las comunidades del imperio.

2 Crónicas 36:22–23 termina con este mismo comienzo. Lo que allí queda abierto como invitación a subir aquí se desarrollará en personas que responden, recursos entregados y tareas de reconstrucción. La esperanza se apoya en la fidelidad de Dios a su palabra, mientras el regreso todavía requiere decisiones y trabajo de quienes la reciben.

2

«Así dice Ciro, rey de Persia: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado que le construya una casa en Jerusalén, que está en Judá.

📘 Estudio de Esdras 1:2

El poder de Ciro queda relacionado con la casa de Jehová

El decreto presenta la reconstrucción del templo como un encargo recibido del Dios de los cielos.

Explicación del versículo

Ciro habla como rey de Persia y atribuye su autoridad a Jehová. «Todos los reinos de la tierra» expresa la amplitud del dominio que reclama en el lenguaje del decreto; no exige imaginar un gobierno efectivo sobre cada región del planeta. La declaración desemboca en una tarea localizada: construir una casa para Dios en Jerusalén, en Judá.

El título «Dios de los cielos» reconoce una autoridad que no queda encerrada en los límites de la ciudad destruida. La pérdida del templo y el cautiverio no significaban que Jehová hubiera dejado de gobernar. Desde la perspectiva del relato, incluso una disposición imperial puede servir al cumplimiento de su propósito.

Isaías 44:24–28 presenta a Jehová como Creador y relaciona a Ciro con la reconstrucción; Isaías 45:4–6 añade que Dios lo llamó aunque él no lo conocía. Por eso, el reconocimiento de este encargo no debe convertirse automáticamente en una afirmación de que todas las creencias de Ciro fueran fieles al Dios de Israel.

Exégesis del pasaje

«Construir una casa» se refiere a restablecer el santuario de Jerusalén. No es una afirmación de que Dios necesite un edificio para existir o actuar. La oración de Salomón ya había reconocido que los cielos no pueden contenerlo (2 Crónicas 6:18–21). La casa es el lugar del culto que el pueblo debe recuperar en relación con el Señor que permanece soberano.

3

Quien de ustedes pertenezca a su pueblo, que su Dios esté con él y que suba a Jerusalén, que está en Judá, y construya la casa de Jehová, el Dios de Israel. Él es el Dios que está en Jerusalén.

📘 Estudio de Esdras 1:3

La autorización llama al pueblo a reconstruir

Quienes pertenecen al pueblo de Dios pueden volver a Jerusalén para levantar de nuevo su casa.

Explicación del versículo

La proclamación une pertenencia, presencia de Dios y una tarea concreta. La invitación se dirige a quienes son de su pueblo; pide que su Dios esté con ellos y los autoriza a subir a Jerusalén. El viaje no termina en recuperar una residencia: el propósito declarado es construir la casa de Jehová, el Dios de Israel.

La identificación de Jerusalén como ciudad de Judá sitúa el destino para quienes vivían dispersos en el imperio. «Subir» es la forma de describir el movimiento hacia esa ciudad y su santuario; no exige que cada tramo de cada ruta tenga una pendiente ascendente. La partida y la llegada serán pasos de un proceso de restauración más amplio.

La frase «el Dios que está en Jerusalén» relaciona a Jehová con su santuario y su pueblo. Debe leerse junto al título del versículo anterior, «Dios de los cielos», para evitar una interpretación que lo convierta en una deidad incapaz de actuar fuera de aquel territorio. Su palabra había acompañado al pueblo también en el destierro.

Relaciones bíblicas

La reconstrucción pertenece a esta etapa de Israel. Para la comunidad cristiana, Efesios 2:18–22 centra el acceso al Padre en Jesucristo y describe al pueblo como morada de Dios en el Espíritu. La relación ayuda a reconocer que la presencia divina y la pertenencia a él no se compran mediante una construcción. Cristo es el fundamento de la comunidad salvada por gracia.

4

A todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde resida como extranjero, que la gente de su lugar lo ayude con plata, oro, bienes y ganado, además de la ofrenda voluntaria para la casa de Dios que está en Jerusalén».

📘 Estudio de Esdras 1:4

El regreso necesita el apoyo de quienes rodean a los desterrados

El decreto dispone ayuda material para los que vuelvan y distingue las ofrendas destinadas al templo.

Explicación del versículo

Los desterrados vivían como residentes en distintos lugares. La autorización de regresar no eliminaba las necesidades del viaje y del establecimiento en Judá. Por eso, Ciro ordena que la gente de sus lugares los ayude con metales, bienes y ganado. El retorno debía contar con una provisión concreta y no solamente con una declaración favorable.

«A todo el que haya quedado» se entiende aquí dentro de la población superviviente y dispersa del destierro. El contexto del mandato es sostener a quienes responden al regreso. No exige afirmar que cada habitante del imperio recibió la misma orden personal de mudarse o que todos los judíos salieron de Babilonia al mismo tiempo.

La ofrenda voluntaria para la casa de Dios aparece además de la ayuda a las personas. El versículo conserva así dos necesidades relacionadas: sostener a la comunidad que se desplaza y contribuir a la reconstrucción del santuario. La referencia a plata y oro no autoriza a calcular una cantidad uniforme por familia; el decreto no la fija aquí.

Relación con la unidad

Los versículos 5 y 6 mostrarán la respuesta mediante personas que se levantan y vecinos que aportan. El relato permite apreciar que una tarea recibida de Dios puede requerir cooperación material. No convierte esta disposición imperial particular en una promesa de que toda iniciativa religiosa del lector será financiada por sus vecinos ni en un derecho a exigirles dinero en nombre de Dios.

5

Entonces se levantaron los jefes de las familias de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, todos aquellos cuyo espíritu Dios había despertado para subir a construir la casa de Jehová que está en Jerusalén.

📘 Estudio de Esdras 1:5 · El regreso a Jerusalén

La iniciativa de Dios despierta una respuesta en el pueblo

Jefes de familias, sacerdotes y levitas se dispusieron a subir para reconstruir el templo.

Explicación del versículo

«Entonces se levantaron» presenta el paso de la proclamación a la acción. La autorización ya existe; ahora personas concretas deben dejar su lugar de residencia y asumir el trabajo. La mención de Judá y Benjamín, sacerdotes y levitas reúne la vida familiar de la comunidad y las responsabilidades necesarias para restablecer el culto.

El narrador repite una expresión del comienzo: Dios había despertado su espíritu. En el versículo 1 movió la disposición de Ciro para abrir la posibilidad del regreso; aquí mueve a quienes responderán a ella. Las dos acciones se corresponden sin confundirse. El mismo Dios obra en el cambio de circunstancias y en la decisión de las personas.

La finalidad está repetida con claridad: subir a construir la casa de Jehová en Jerusalén. El texto no llama fidelidad a cualquier traslado motivado por una emoción ni identifica automáticamente todo impulso interior con un mandato divino. Aquí la disposición responde a una palabra y a una tarea que el relato ha hecho explícitas.

Aplicación editorial

La gracia de Dios no vuelve innecesaria tu respuesta. Filipenses 2:5–13 presenta la obediencia de Jesucristo y llama a los creyentes a actuar reconociendo que Dios produce en ellos el querer y el hacer. Puedes responder con humildad y diligencia, confiando en su acción sin usarla como excusa para la pasividad ni tratar tus esfuerzos como el precio de su favor.

6

Todos sus vecinos los ayudaron con objetos de plata, oro, bienes, ganado y cosas preciosas, además de todo lo que ofrecieron voluntariamente.

📘 Estudio de Esdras 1:6

La ayuda de los vecinos hace tangible el apoyo al regreso

Las personas que rodeaban a los que partían colaboraron con bienes, ganado y regalos valiosos.

Explicación del versículo

El mandato del decreto encuentra una respuesta concreta. Los vecinos aportaron recursos que podían sostener el viaje y la nueva etapa en Judá. El texto no enumera aquí el origen de cada donante ni permite afirmar que todos pertenecieran al mismo grupo religioso; su atención está en la ayuda que recibieron los que se disponían a subir.

Los objetos de plata y oro, los bienes, el ganado y las cosas preciosas muestran distintas formas de contribuir. La colaboración no se reduce a una moneda o una cantidad fijada por familia. Además se mencionan las entregas voluntarias, en continuidad con la distinción del versículo anterior entre ayuda a los participantes y aportaciones para la casa de Dios.

Texto original y relaciones bíblicas

La expresión hebrea חִזְּקוּ בִידֵיהֶם (ḥizzequ videhem), literalmente «fortalecieron sus manos», significa aquí prestar apoyo efectivo. No se refiere solamente a estrechar la mano o animar de palabra. La lista que sigue concreta cómo fueron fortalecidos mediante recursos.

El apoyo con plata y oro recuerda la provisión recibida por Israel al salir de Egipto (Éxodo 12:35–36). Es una relación temática entre liberación y provisión; Esdras no afirma que cada circunstancia del éxodo se repitiera de modo idéntico. El regreso tiene su propia situación histórica, pero también muestra que la restauración no depende únicamente de la capacidad material de quienes habían vivido desterrados.

7

El rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor se había llevado de Jerusalén y había puesto en la casa de sus dioses.

📘 Estudio de Esdras 1:7 · La devolución de los utensilios del templo

Los utensilios del santuario salen del depósito babilónico

Ciro ordenó devolver objetos que Nabucodonosor había sacado del templo de Jerusalén.

Explicación del versículo

La ayuda al regreso incluye algo distinto de los regalos de los vecinos: la recuperación de bienes del santuario. El narrador identifica su procedencia y recuerda la causa de su presencia en Babilonia. Habían sido llevados por Nabucodonosor y depositados en la casa de sus dioses.

El contraste no enfrenta simplemente a un rey generoso con otro que poseía objetos valiosos. Estos utensilios pertenecían al servicio de Jehová y habían salido de Jerusalén en la catástrofe del reino. Su devolución da continuidad al santuario que debe reconstruirse y vincula el nuevo comienzo con la historia anterior del pueblo.

2 Crónicas 36:7 relata una primera extracción de utensilios, y 36:18–19 describe el saqueo y la destrucción finales. 2 Reyes 25:13–15 distingue también objetos que fueron despedazados para llevarse el metal. Por eso, la devolución no debe entenderse como la afirmación de que cada pieza construida en tiempos de Salomón había sobrevivido intacta.

Exégesis del pasaje

La acción se atribuye a Ciro porque procede de su autoridad, pero el siguiente versículo mostrará la intervención del tesorero. La restauración avanza mediante decisiones y responsables concretos. Los utensilios no regresan por una fuerza propia ni reciben adoración: recuperan su relación con el servicio de la casa de Jehová.

8

Ciro, rey de Persia, los sacó por medio del tesorero Mitrídates, quien los contó y los entregó a Sesbasar, príncipe de Judá.

📘 Estudio de Esdras 1:8

Mitrídates entrega los objetos a Sesbasar

La orden de Ciro se ejecutó mediante una entrega contada y un responsable de Judá.

Explicación del versículo

Mitrídates aparece como tesorero y encargado de sacar los utensilios. Su función sitúa la devolución dentro de una administración reconocida, en vez de describir una apropiación privada por parte de los desterrados. La acción se cuenta bajo la autoridad de Ciro, pero tiene un ejecutor identificado.

Los objetos fueron contados y entregados a Sesbasar. La cuenta establece la responsabilidad sobre bienes que deben trasladarse y volver al servicio del santuario. Los números de los versículos siguientes pertenecen a esa entrega; no son valores simbólicos que deban descifrarse para conocer el futuro del pueblo.

Sesbasar y su función

La palabra הַנָּשִׂיא (hannasi’), «el príncipe» o «el dirigente», expresa aquí una posición de autoridad sobre Judá. El título no demuestra por sí solo que Sesbasar fuera un hijo de rey. El pasaje no da el nombre de su padre ni una genealogía que permita establecerla.

Esdras 5:13–16 recordará que Ciro lo nombró gobernador, le entregó los utensilios y le encargó llevarlos a Jerusalén. Esa referencia posterior aclara su responsabilidad. Aunque se han propuesto identificaciones con otros personajes, el presente relato no dice que Sesbasar y Zorobabel sean dos nombres de una misma persona. Su contribución puede comprenderse sin convertir una propuesta de identidad en un hecho demostrado.

9

Esta era su cuenta: treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos,

📘 Estudio de Esdras 1:9

Las primeras partidas del inventario

La lista comienza con tazones de oro y plata y otros objetos cuya identificación requiere cautela.

Explicación del versículo

El inventario concreta la entrega hecha a Sesbasar: treinta tazones de oro, mil de plata y veintinueve objetos que la NTBT llama cuchillos. Las cantidades reconocen que la restauración incluye bienes recibidos y contados. El oro y la plata indican el material de ciertas piezas; el versículo no establece su peso total ni permite calcular un valor económico actual.

La distribución por clases evita imaginar un único tesoro sin distinguir sus componentes. Sin embargo, el pasaje tampoco describe la forma y el uso de cada objeto con la precisión de un catálogo moderno. La lista tiene una función narrativa: mostrar qué se entregó para acompañar el regreso y el restablecimiento del templo.

Texto original y diferencia de traducción

מַחֲלָפִים (maḥalafim) es el término que la NTBT presenta como «cuchillos». Su identificación es incierta; otras traducciones proponen recipientes o utensilios para quemar incienso. La diferencia no obliga a imaginar dos entregas distintas ni permite describir con seguridad el diseño de esas veintinueve piezas.

El versículo siguiente continúa el inventario y el 11 declara el total. La dificultad entre las partidas y ese total debe examinarse al concluir la lista. Dar un significado oculto a cada cifra no resuelve la cuestión ni forma parte del propósito que el relato expresa.

10

treinta copas de oro, cuatrocientas diez copas de plata de segunda clase y mil utensilios más.

📘 Estudio de Esdras 1:10

El inventario continúa con copas y otros utensilios

La lista distingue materiales y clases de objetos antes de presentar el total de la entrega.

Explicación del versículo

Se mencionan treinta copas de oro, cuatrocientas diez de plata de segunda clase y mil utensilios adicionales. El versículo continúa la cuenta anterior, de modo que las cantidades deben leerse como partidas de una misma devolución. No se afirma que cada objeto tenga el mismo peso, tamaño o valor por pertenecer a una categoría.

La mención de otros mil utensilios amplía lo recibido más allá de los objetos nombrados individualmente. El relato no desglosa sus tipos. Esa generalidad debe conservarse: no es posible distribuirlos por iniciativa del lector entre instrumentos musicales, herramientas u objetos rituales concretos que el versículo no identifica.

Texto original

מִשְׁנִים (mishnim) califica aquí las copas de plata y se refleja en «de segunda clase». Se ha entendido como una distinción de categoría o de otro tipo de piezas. La expresión no permite concluir con seguridad que estuvieran defectuosas, fueran de plata falsa o tuvieran un porcentaje determinado de menor calidad.

Relación con la lista

Junto con el versículo 9, estas cantidades suman dos mil cuatrocientos noventa y nueve, mientras que el versículo 11 declara cinco mil cuatrocientos. La observación debe conservarse sin reemplazar por ella ninguna cifra. El texto ofrece tanto las partidas como el total; la nota siguiente examina qué puede afirmarse y qué permanece sin resolver acerca de la diferencia.

11

El total de los utensilios de oro y plata era de cinco mil cuatrocientos. Sesbasar los llevó todos cuando los desterrados subieron de Babilonia a Jerusalén.

📘 Estudio de Esdras 1:11

Los utensilios acompañan a la comunidad que vuelve

La cuenta concluye con un total de cinco mil cuatrocientos y con el traslado de los objetos a Jerusalén.

Explicación del versículo

Sesbasar llevó los utensilios cuando los desterrados subieron desde Babilonia. La restauración reúne así a la comunidad y los bienes destinados al santuario: no se trata solamente de recuperar objetos mientras las personas permanecen sin esperanza, ni de regresar sin atender el culto que el decreto había autorizado.

«Los desterrados» designa colectivamente al pueblo que vuelve de una situación de desplazamiento forzado. El versículo no proporciona aquí una lista de todos los viajeros ni afirma que cada judío del imperio participara en esta partida. El capítulo siguiente comenzará a identificar a los que regresaron y sus lugares de origen.

La diferencia entre las partidas y el total

Las cantidades de los versículos 9 y 10 suman dos mil cuatrocientos noventa y nueve; el total declarado aquí es cinco mil cuatrocientos. La diferencia es real en el texto transmitido. Una explicación posible es que las partidas seleccionen ciertos objetos y el total incluya otros no desglosados; también se han considerado dificultades en la transmisión de las cifras. El pasaje no proporciona información suficiente para demostrar una solución única.

Por eso, no conviene afirmar como dato que existía una categoría omitida de exactamente dos mil novecientas una piezas, ni cambiar una cantidad para hacer coincidir la suma. La incertidumbre numérica no borra el movimiento principal de la narración: los bienes del santuario fueron devueltos bajo una responsabilidad reconocida y acompañaron el regreso.

Relación con la continuación

Esdras 2:1–2 pasará de los utensilios a las personas. El comienzo del libro deja preparada una reconstrucción que tendrá nombres, familias, trabajo y dificultades, dentro del cumplimiento de la palabra que Jehová había dado.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗